Guatemala

Guatemala y los conflictos de la tierra
Estas fotografías pretenden aparte de mis capacidades como fotógrafo, denunciar y dar soporte a las injusticias que suceden en Guatemala, sobre todo las sufridas por los campesinos.
Cuando fuí a Guatemala para hacer fotografías del proyecto que desde Gramenet Imatge Solidaria apoyó: “Fortalecimiento de organizaciones campesinas para el desarrollo productivo y resolución de conflictos de tierra” fui gratamente sorprendido por la organización de las entidades locales, es decir, el Comité de Unidad Campesina (CUC) y la Coordinadora Nacional Indígena y Campesina (CONIC), teniendo en cuenta que el país vive, desde mi punto de vista, en una gran desorganización constante.
Hice un recorrido por varias comunidades indígenas de la mano de Cesar Apesteguia, cooperante de Entrepobles en Guatemala, en la zona de El Estor, Mikel también de Entrepueblos del Pais Vasco, junto con Martín y Carmelina, líderes campesinos que trabajan para CONIC y María y Gustavo del CUC. Con su ayuda, sobre todo con el idioma maya, las cosas fueron más fáciles.
Las comunidades de la zona de El Estor tienen un gran problema: es una industria minera – Compañía de Niquel de Guatemala – filial de la multinacional canadiense Skye Resources o conocida también con el nombre de INCO. Esta empresa, en 1965, aprovechó todos los desplazamientos forzados de campesinos por el conflicto armado para recibir un gran territorio de 254 Km 2 alrededor del lago de Izabal por parte de la dictadura militar del momento. Este territorio ancestralmente estaba ocupado por los indígenas.
Este indígenas volvieron a ocupar pequeñas parcelas de esta mina que estuvo inactiva durante algunos años y que , en 2005, ha renovado el permiso de explotación.
La empresa minera denuncia estas ocupaciones y fuerza al gobierno a que actúe y desocupe estas parcelas con todas las fuerzas de seguridad posibles. Aproximadamente un millar de militares y policías queman casas y hacen disparos para asustar a la gente y al que hace frente, se lo llevan por delante.
En estos últimos años han muerto algunos campesinos. Por suerte, actualmente estas organizaciones campesinas se enteran en la capital de la orden del desalojo y el factor sorpresa desaparece ya que ahora les obligan a pedir con un cierto tiempo para que la gente desocupe. Suelen hacer divulgación por todos los medios de comunicación que pueden para que asistan medios de prensa, ONGs … con lo que las fuerzas armadas van más en cuenta de no matar.
Ante estos abusos, ONGs y organizaciones solidarias apoyan a esta gente y poco a poco, la empresa minera vende los terrenos a los campesinos, que con la ayuda financiera de estas organizaciones, les ceden la propiedad. Personalmente tuve la suerte de ver la donación de “La Pista” y aunque la gente estaba contenta para poder dormir tranquila bajo un techo, les faltaba el trozo común para poder plantar su Milpa.
Visité las comunidades de Zetaña, Semuy III, Nueva Zacaridad y La Revolución. Son formadas aproximadamente por 100 a 150 familias que tienen un trozo de terreno, donde está la casa y un campo agrario comunitario básicamente plantado de maíz, frijoles … para consumo propio.
La comunidad de La Revolución ha sufrido dos desocupaciónes y están avisados de la tercera. Para llegar a estas comunidades los desplazamientos son largos y costosos. Normalmente se camina dos o tres horas para encontrar una lancha (que atraviesa el lago una vez al día, a las seis de la mañana y vuelve a las seis de la tarde) o un picop (un jeep atestado de gente que pasa por pistas forestales con recorridos de tres o cuatro horas). En las comunidades hay un lugar común, normalmente un edificio de obra, donde está la escuela, financiada por alguna organización extranjera y a veces sin actividad ya que el gobierno no siempre da continuiïat los proyectos. Este local también es un punto de reunión para cualquier tipo de actividad.
Las casas son los ranchitos, hechos de hojas de palmera y por los que tienen más recursos, con techo de hojalata. No tienen luz ni agua corriente. En la fotografía, se ven dos campesinos rehaciendo el ranchito.
Visitamos los molinos de moler el trigo que estaban financiados por el proyecto, el cual decía que tenían que estar gestionados por las mujeres de la comunidad, ya que la mujer dentro de la comunidades tiene un papel “sólo” de madre de muchos hijos que lava la ropa y cocina i moler la milpa manualmente es realmente duro. La junta del molino está formada por cinco o seis mujeres que, con orgullo, nos enseñaron su libro de contabilidad, donde decían que las cuentas estaban muy claras y disponían de dinero para cualquier avería del molino así como para diesel. Este dinero lo pagan las familias cuando van a moler.
Parte de la financiación del proyecto era para formación de líderes campesinos. Asistí a varios cursos de formación de diferentes niveles, el primero de los cuales fue en la capital guatemaltenca, donde campesinos de diveresas poblaciones del país se habían desplazado hasta allí. Eran personas que dominaban el castellano además de su propia lengua materna y después, ellos mismos iban a sus ciudades donde impartían el cursillo transmitido en la lengua indígena a los líderes de las comunidades. Básicamente la formación iba sobre los acuerdos de paz firmados en 1996, una lista muy larga que todavía estaba por cumplir y que se había de exigir y luchar por ella.
El lago Izabal se aconseja, de momento, no pescar ni consumir pescado. El lema de la empresa dice: CNG, Compañía de Niquel de Guatemala, “la minería responsable”. Está claro que el gobierno del país de origen de esta empresa no permitiría la contaminación con tanta impunidad, pero en Guatemala no pasa nada, el gobierno mira para otro lado.
Quiero dar las gracias a los compañeros de Gramenet imagen sólida por enviarme a hacer estas fotos, la experiencia que me llevo, ha sido fantástica e inexplicable.

Vicenç SemperGramenet Imatge Sólidaria www.gramenetimatgesolidaria.cat